Todas las líneas del santuario convergen en el RETABLO, en cuyo centro se encuentran el sagrario, que facilita la oración ante Jesús realmente presente, y la talla de la Virgen. El retablo es de alabastro, obra de Joan Mayné.
"Leía las cosas del fundador del Opus Dei y esto me ayudaba, mientras modelaba, a conseguir lo que él quería: que las imágenes inspirasen devoción y llevasen a rezar. Y que todo el retablo fuese una catequesis en piedra de alabastro, como los retablos de Aragón"
(Joan Mayné Torras).