Testimonios recogidos del libro de mensajes a la Virgen

Escritos en la web del santuario y en los libros de firmas colocados junto a las capillas de confesonarios y en la ermita

Vivo en Costa de Marfil, y durante los cinco primeros años de mi matrimonio perdí varios niños. Tras varias pruebas, me diagnosticaron un serio problema que exigía una complicada operación. Tuve ocasión de ir a Torreciudad con mi marido, y ahí le pedimos a la Virgen con gran fe por esta intención, dejamos el asunto en sus manos. Al regreso a Abidjan me quedé embarazada y acabo de dar a luz un niño maravilloso, sin necesidad de ninguna operación ni nada. ¡Gracias, Madre nuestra!

Marie L.

Tuve durante unos días la capilla domiciliaria de la Virgen de Torreciudad en mi casa. Al entregarla a la siguiente familia me puse triste, como si no hubiera querido que se fuera. Y pienso «tenía que haberla mirado más, no sé si he aprovechado su estancia en mi casa». Pienso en las circunstancias difíciles que hemos tenido esos días en la familia y todo se ha ido solucionando. Noto su presencia y la pongo en un sitio de paso para verla más a menudo. Hago oración delante ella.

L.

La Virgen de Torreciudad me ha desatado dos «nudos gordianos» este mes de julio, en el que acudí a su intercesión: que una sobrina, en fase terminal de cáncer, accediera a recibir la Unción de enfermos, porque llevaba un año sin querer hacerlo. !Ya la ha recibido y está con mucha paz! El segundo nudo era personal: padezco una enfermedad crónica y este último año estaba bloqueada por miedo al sufrimiento que padezco. Ha desaparecido ese miedo y también he recuperado la paz. Esto solo lo puede hacer una Madre como la de Torreciudad. Gracias.

A. D.

Virgen de Torreciudad, mediante este mensaje quería agradecerte como ayudaste a mi amiga y me escuchaste en un momento de desesperación. Cuando me avisaron de que S. M. no pasaría de esa noche tuve una mezcla de sensaciones extrañas: tristeza, rabia, impotencia de no haber podido ayudarla de alguna otra manera. Fue entonces cuando empecé a rezarle a la Virgen de Torreciudad le pedí tan sólo una cosa… que apareciera un sacerdote,fui a la centralita a preguntar a las enfermeras, pero el sacerdote no llegaba hasta las ocho del día siguiente (puesto que ya era muy tarde 12:22 AM para que por lo menos su alma pudiera salvarse, de repente cuando miré en aquella sala donde sólo se comunicaban buenas noticias visualicé un sacerdote joven, moreno con el pelo rizado, de ojos claros con una sonrisa espléndida, esta rezando el rosario curiosamente vi que era el rosario de Torreciudad, me dirigí a él sin pensarlo y le pregunté si me podía ayudar, me dijo que sí sin pensárselo dos veces.
Como los médicos estaban intentando reanimarla de un paro cardíaco tuvo que esperar a que salieran encontrándose con dificultades para que le dejasen entrar. Ante esta situación le dijo a los médicos,» que si no podían salvar su cuerpo, le dejasen al menos salvar su alma. Entró en la habitación y le dio la Extrema Unción. Al salir de la UCI se acercó a mí y me dijo, que no me preocupase que Dios la había perdonado y que le había dejado una estampa de la Virgen a ella(que pude ver posteriormente por encima de la cama, dónde están las luces)nos regaló una estampa de la Virgen a su madre y a mí, la madre de mi amiga le preguntó de qué parroquia era, a lo que él respondió que esta era su parroquia ahora mismo.. Cuando quisimos volver a hablar con él había desaparecido. Este sacerdote no pertenece a ninguna parroquia, ni nadie sabe de dónde es. Cuando mi amiga despertó sin ser creyente preguntó por él dijo que un sacerdote la había visitado y que había sentido mucha paz cuando le habló, algo humana y médicamente es imposible puesto que estaba sedada. Cuando mi amiga Maribel me habló de la Virgen de Torreciudad y de lo milagrosa que es, no se equivocaba. Muchas gracias, ahora me toca ir a verte y a cumplir lo que te prometí, porque lo prometido es deuda…

Cristina Martínez

Tengo 32 años y el domingo pasado fui a llevar a mi abuela desde Barcelona a ese lugar de la Virgen que está cerca de Barbastro. Yo llevo unos cuantos años que no voy a la iglesia por malas compañías, aunque hice la primera comunión y la confirmación. Al entrar, a la izquierda, entramos en un sitio donde hay un Cristo grande y oí que me decía: ‘¿por qué no me pides perdón?’. No se lo creerán, pero fue asi. Me conmovió mucho. Al salir y explicárselo a mi abuela, me dijo: lo que tienes que hacer es confesarte; y eso es lo que hice.

Anónimo

Queridos amigos: no tengo mas remedio que contaros un poco la experiencia de Torreciudad. Estuvimos poco tiempo y no toda la familia, pero nos gustó mucho y ademas quiero compartiros un suceso muy curioso. Había un gran mural lleno de cintas donde la gente hacía un nudo con las cintas y la Virgen decía que desataba los nudos que teníamos en nuestras vidas. Uno de nosotros, como no teníamos tiempo, dijo que hiciéramos un nudo a alguna cinta de las que ya había, que la Virgen sabía que no teníamos tiempo. Y así lo hicimos… Pero Pilar, la mujer de un amigo de mi padre, dijo que no, que ella se había traído la cartilla del paro y rompió una tira y se la ató a la Virgen porque decía que necesitaba trabajar y tenía que pedírselo así. Pues eso fue un domingo, y el lunes la llamaron para una entrevista y el miércoles empezó a trabajar. ¿¿Qué os parece?? Ha sido una muestra de lo que Dios nos da si tenemos fe.

Federico

Valencia, 2 de junio de 2015
Favor de la Virgen de Torreciudad a la familia Pons de Andrés:
Quisiera agradecer a la Virgen de Torreciudad el favor que nos ha concedido a mi familia y a mí. Mi marido, mi hijo y yo acudimos en septiembre de 2013 a la Virgen de Torreciudad para pedirle que nos concediera el don de ser padres de nuevo, pues tras 3 años no lo conseguíamos. También mi hijo, Rafael Pons de Andrés, de 4 años, le dijo a Juan Emilio que él era socio de Torreciudad y que le había pedido a la Virgen un hermanito.
Hace unos meses nos enteramos de que en octubre seremos padres de nuevo tras 4 años pidiéndolo.
¡Gracias, Madre mía, por tu intercesión!
Nota: en Semana Santa y Pascua de Resurrección hicimos una peregrinación a Torreciudad para darle las gracias a la Virgen por tan extraordinario favor.

Carmela.

Quiero dar las gracias a la Virgen de Torreciudad y a san Josemaría por la gracia recibida ya que mi mujer después de 41 años se confesó, (no lo hacía desde que nos casamos).Para mí ha sido un milagro muy gordo. Ha sido el mejor regalo que podía recibir. Hablaré del santuario de Torreciudad a toda la familia amigos y conocidos.

Anónimo.

Madre mía, ¡cuánto te quiero! Ayúdame a quererte cada día más y a nunca olvidarme en volver a ti para darte las gracias por todos los favores conocidos y desconocidos. Hoy lo hago para rememorar lo que aconteció en la explanada el día de la Jornada de las Familias de 2012. Mi marido y yo pusimos todos los medios y tú obraste el milagro: mi aita se confesó tras 35 años sin hacerlo. Desde esa fecha, la enfermedad neurodegenerativa avanzó rápidamente y al cabo de tres meses de lo que aconteció en la explanada, mi padre perdió el habla en su totalidad y la parálisis se extendió por todo el cuerpo. El pasado 23 de agosto, hace tan solo tres semanas y tres días, te lo llevaste junto a tu Hijo y junto a Ti tras un viaje espiritual precioso que mi aita ha ido recorriendo recibiendo todos los Sacramentos, apoyándose en la Eucaristía de los domingos y en todo lo que le he ido susurrando al oído para que encontrara fuerza y paz para aceptar la enfermedad y seguir caminando. ¡Qué valentía y humildad la de mis padres en esta última prueba de la vida de mi aita que tu Hijo ha permitido para ellos! No dejo de hablar con mi padre desde que está ya contigo y sé que él está feliz junto a tu Hijo y junto a Ti. En este mismo momento y por la eternidad, viviendo y gozando del Amor de Dios, comprendiendo los misterios de la vida y sabiéndose amado por Ti como yo le dije el domingo 4 de agosto de cómo nos quieres a cada uno: «Si supieras cuánto te amo, llorarías de alegría». A mi aita se le iluminaron los ojos al pensar que Tú eres capaz de amarnos así. GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS. No te olvides de los dos asuntos que tenemos pendientes entre manos y que le pido a mi aita que te pida con insistencia: ¡Obra los dos milagros! TE QUIERO, MADRE MÍA

N.

Quiero contar que M., nuestra hija mayor, a quien acompañamos a Torreciudad con su esposo y nuestra nieta… ¡ya tiene trabajo! Sí, ha conseguido un trabajo tras más de tres largos años buscándolo y haciendo cursillos, dedicados mayormente a la ayuda social. Está especialmente sensibilizada con los niños minusválidos y llegó a ser voluntaria en ASPACE, donde se sintió feliz; trabajó un contrato corto, y acabó en la calle. Dolorida, no desistió e intentó en otros lugares, pero una situación laboral nacional tan dañada no le permitió encontrar nada. Recibí la «Novena del trabajo» y en breve ella la comenzó. Y ahora viene lo curioso. Ellos viven en una casa unifamiliar de protección y nuestra nieta asiste al colegio municipal. Precisamente C. a sus 6 años se entera allí de que necesitan mujeres para atender el comedor escolar y se lo cuenta a su madre, quien presenta su curriculum y en 24 horas tiene adjudicada la plaza de trabajo en propiedad. Carece de cuaquier recomendación humana y esto se resolvió en concurso. Ha sucedido hace 3 días y ya ha trabajado dos. Es llamativo que nuestra nieta actúe de mediadora, pero si pensamos que esta niña pidió a los Reyes Magos trabajo para su madre… Ha colaborado en la consecución de este empleo y es precisamente por su conducto como llega la noticia de la convocatoria. Asombroso. Nos emociona a todos este asunto porque vemos que no ha llegado porque sí, sino que ha habido apoyos que todos sabemos de dónde proceden, y que agradecemos a la Virgen y a san Josemaría así como a personas que hicieron llegar sus rezos para esta causa. Mi hija, su marido y la pequeña son bondadosos y trabajadores y nos sentimos orgullosos de ellos. Nuestra alegría es infinita cuando vemos que se les pone a su alcance un recurso que, aunque modesto, les ayuda a subsistir en ese drama diario.

Manuel.

Hola: Ayer tuve la suerte de estar en Tc, en la romería con el Arzobispo de Tarragona y fue alucinante. ¡Soy fan de Tc! Disfruté como una niña y tengo 33 años… ¿Qué tiene Torreciudad que hace que sea un lugar tan especial? Tiene una Madre hermosa, buena y admirable que acoge a todo peregrino con un infinito cariño. ¿Qué tiene Torreciudad que haga que sea un Santuario distinto a los demás? Tiene la inmensa paz que necesita toda alma sosegada al ver al Cristo vivo que sólo te habla con su mirada. ¿Qué tiene Torreciudad que encandila a tantas almas? Tiene un ambiente familiar para todo aquel que se acerque, un trato afable y profundamente entrañable. ¿Qué tiene Torreciudad para que nadie de allí, se quiera marchar? Tiene el amor de una Madre, el cariño de un padre y la pena de un hijo al alejarse de aquel lugar. ¿Qué tiene Torreciudad para que deje en el corazón del peregrino, sus mayores deseos de volver? Tiene un gran imán que atrae los corazones de aquellos que realmente saben amar de verdad pero también atrae los corazones de sus hijos que se han perdido por el camino. ¿Qué tiene Torreciudad que una no puede expresar con palabras lo que realmemte allí se vive y se siente? No se puede expresar porque el amor de Dios es tan grande que humanamente no se entiende. No se puede expresar porque el amor de María es tan inmenso que sólo Ella puede querernos como nos quiere, con un cariño tan sincero… ¡VIVA LA VIRGEN DE TORRECIUDAD!

N.

Madre mía, te doy las gracias por el milagro que obraste el sábado en la explanada. Después de 15 años de oraciones, mi padre se confesó tras 35 años. Ayer domingo,recibió la Comunión en la Catedral de Barbastro y al finalizar la misa me dijo: » Estoy muy a gusto». Organizar este viaje con mi padre en silla de ruedas, mi madre con gastroenteritis, dos nenes de 2 años y 10 meses, un coche de alquiler para entrar todos, me hizo ponerme nerviosa con tantas cosas… Gracias por escuchar mis oraciones, ahora no hago más que darte gracias y pensar en la fiesta tan grande que hay en el Cielo por la vuelta de mi padre. Que él sienta tu amor, protección y ayuda en la enfermedad y que, sobre todo, se mantenga muy unido a ti hasta el encuentro definitivo. ¡Gracias Madre! Sigue escuchando mis oraciones, obra el milagro de que mi madre también acuda al Sacramento de la Confesión y cuida del País Vasco que tanto necesita de ti. ¡¡¡GRACIAS!!!

Nerea

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